Por qué los profesores deben mejorar sus competencias TIC

 

A propósito de la definición de Competencias Digitales Generales y Competencias Digitales docentes, he encontrado este artículo de la ECDL Foundation, (European Computer Driving Licence Foundation) que es la la autoridad certificadora del principal programa internacional de certificación de competencias informáticas de la Unión Europea.

Presentamos a continuación una traducción libre del artículo mencionado.

Por qué los profesores deben mejorar sus competencias en Tecnologías de la Información y Comunicación

«Si se deben maximizar los beneficios de invertir en TIC, es esencial la formación continuada de los docentes, así como el su desarrollo profesional relevante».
Citado de Mapa de Conocimiento sobre  las Tecnologías de la  Información y la Comunicación en Educación (A Knowledge Map on Information & Communication Technologies in Education).

Ya casi es el regreso a clases. Los padres querrán que sus hijos tengan las competencias digitales para mantenerse al día con sus estudios. Pero, ¿qué pasa con las competencias de los profesores?

¿Son suficientes las competencias en TIC de los docentes?

Un  artículo reciente del periódico Telegraph resaltaba aquellas competencias en el manejo de Tecnologías de la Información que se encontró que hacían falta en el Reino Unido.  De acuerdo con el reporte Competencias Digitales para el Mundo del Mañana (Digital Skills for Tomorrow’s World):

«Un error por parte de los padres, estudiantes y profesores en la comprensión de las oportunidades que representa el trabajo digital, ha llevado, en gran medida, a la actual falta de competencias digitales».

A la par que hay un plan en curso para la introducción de un nuevo currículo en computación en el Reino Unido en septiembre de 2014, los reportes advierten «que los profesores necesitarán considerable ayuda para prepararse y reciclarse (en este aspecto)».

Esta es una situación que se reflejada a lo largo de todo el  mundo:  el rápido desarrollo de las tecnologías digitales ha dejado a muchos educadores luchando por mantenerse al día.

De acuerdo con el Reporte de e-competencias para el trabajo en Europa (e-Skills for Jobs in Europe Report) de 2014, la carencia en competencias en Tecnologías de la Información y la Comunicación TIC en los Estados Unidos de los profesionales alcanzará cerca de medio millón de personas en 2015, y novecientos mil para el 2020. Sin embargo, mientras gran parte del debate actual se enfoca en cómo educar mejor a los estudiantes, apenas se menciona la formación de los docentes.

También un reporte del gobierno irlandés acerca de las Tecnologías de la Información y la Comunicación encontró que «sólo el 30% de los profesores de primaria, y el 25% de los profesores de la secundaria reportan que se sienten cómodos como usuarios de las TIC; menos aún sienten que saben como aplicarlas de manera efectiva en la enseñanza».

Las barreras de la formación de los profesores en TIC

Uno de los aspectos que contribuye a la falta de competencia de los profesores parece ser la edad. El reporte Irlandés encontró una gran disparidad entre el uso de las TIC por parte de jóvenes profesores novatos comparado con aquellos profesores que tienen más de 35 años.

«El 92% de los profesores de secundaria con edades por debajo de los 35 años reportaron usar los computadores para propósitos de preparación (de clases), comparado con el 68% de los profesores con edades sobre los 45 años».

No son solamente la edad o la falta de experiencia diaria las que hacen que los profesores no mejoren sus competencias digitales.

La resistencia puede ser un resultado de una falta de confianza o miedo para usar las TIC para la enseñanza. Los profesores a menudo se preocupan de que su nivel de conocimiento no esté acorde con el de los estudiantes que son «nativos digitales».

Estos hechos no nos permiten ver de una de las grandes ventajas de las competencias en TIC para los educadores: hacerlos capaces de ofrecer su enseñanza de manera más efectiva usando las tecnologías digitales.

Sin embargo, algunos profesores no están convencidos de los beneficios que estás tecnologías pueden tener en la enseñanza. Tal como lo hizo notar el Digital Assembly en Dublín el año anterior, el salón de clases no ha sido alcanzado por los avances de la tecnología como otros lugares lo han sido.

Lord David Puttnam al dar una charla sobre tecnología y educación le brindó a la audiencia la siguiente analogía:

«Si ustedes toman un cirujano brillante de 1913 y lo ponen en una sala de operaciones el día de hoy no habrá nada que él pueda hacer; no podrá contribuir con (únicamente) sus competencias básicas. Y si toma un maestro de 1913 y lo pone en un salón de clase hoy, podrá hacer la mayoría de las cosas, habrá mucho que pueda enseñar y que nosotros entenderemos como una clase».

La solución a muchos de esos problemas es precisamente tan vieja como el problema mismo: la formación de los profesores.

Beneficios de la formación de los docentes

Para lograr confianza en el uso de las TIC en el salón de clase, los profesores necesitan tomar parte en en la formación en curso. Los profesores deberán entender los beneficios de la alfabetización ditital.

La formación en TIC necesita ser reconocida como parte esencial de las competencias para la enseñanza, y debe ser habilitada como otra de las prácticas de enseñanza y aprendizaje.

Tal como lo indica un reporte de la organización infodev.org:

«Los profesores requieren una alta exposición a las TIC que se usan para ser capaces de evaluar y seleccionar los recursos más apropiados. Sin embargo, el desarrollo de las prácticas pedagógicas apropiadas se ve como más importante que la destreza técnica en el manejo de las TIC».

Competencias digitales esenciales de los docentes en el siglo XXI

Las competencias digitales que los docentes necesitan han cambiado desde el ser capaces de usar un procesador de texto y una hoja electrónica. Las competencias digitales para el siglo XXI que los docentes deberán tener incluyen la computación en la nube, el compartir soluciones, los medios sociales, la edición web, la edición de imágnes, el uso de software de presentaciones y, el uso de la multimedia en general.

El modelo de clase invertida (flipped classroom)  se está erigiendo como el tipo de aprendizaje del siglo XXI. Aquí el video presenta un rol fundamental.

Tim O’Reilly, fundador y CEO de la publicación digital O’Reilly Media, dice que el video como medio para el aprendizaje llegará a tener un rol cada vez más importante en el salón de clases.

«Los videos representan hacer una inversión del paradigma del aprendizaje, desde una forma inicial en la que los profesores hacen sus conferencias y clases, para luego asignar tareas; hasta aquellos en  que los estudiantes ven las lecciones en sus casas y luego hacen las tareas, también en casa, lo cual tiene mucho más sentido».

La educación que se recibe en el salón de clase cada vez se mueve más lejos de las lecciones (orales) hacia el modelo de desarrollo de proyectos colaborativos, y la tecnología digital juega un rol importante en esto.

A pesar de los muchos beneficios al usar internet y otras tecnologías digitales, hay también un gran numero de peligros de cara a los alumnos. El ciber-acoso, las seguridad de la identidad digital  son ejemplos de aquellas áreas en la que los docentes deberán tener un buen conocimiento para poder ayudar a los estudiantes con sus problemas, si estos se presentan,  e incentivarlos para ser responsables como usuarios de la web.

La guía para el Currículo en Computación del Reino Unido (Computing in the National Curriculum Guide) resume esto así:

«El principal objetivo es que los estudiantes lleguen a ser responsables y resilientes usuarios de la tecnología, capaces de ser usuarios confiados y seguros en la web y en otros servicios basados en internet, y ser capaces de detectar y lidiar con problemas cuando se presenten».

Tanto si uno es estudiante, profesor, empleado, o simplemente un ciudadano, deberíamos tener el derecho -y la sensatez- de ser usuarios resilientes de la tecnología.

Reconocimiento

Las imágenes del cuerpo central de esta entrada han sido tomadas de la misma página web del artículo traducido.

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