Estrategias del tutor para mantener la participación de los estudiantes en un proceso de formación virtual.

Esta entrada al blog tiene como propósito, proponer algunas estrategias y actividades del profesor tutor, para liderar y motivar la participación permanente en los grupos en un curso virtual, en pro de evitar la deserción durante el proceso de formación.

En los cursos en modalidad virtual se pretende crear una situación educativa centrada en el alumno, donde se fomente el autoaprendizaje y el desarrollo del pensamiento crítico y creativo, así como también, promover el trabajo en equipo a partir de actividades colaborativas.

Una de las principales ventajas que ofrecen las Tecnologías de la Comunicación e Información en el contexto de la educación, es la Interactividad. Esta interactividad puede ser analizada desde dos perspectivas:

Desde la perspectiva tecnológica, hace referencia a la confrontación directa del estudiante con el material de estudio, y las posibilidades que ofrece su diseño instruccional para explorar, indagar, motivar, crear, participar y acceder a información, donde se genera una armoniosa interacción del estudiante con el  curso y las herramientas tecnológicas que le ofrece el computador y la plataforma en donde se aloja el curso.

Desde la perspectiva de la comunicación,  la interactividad es entendida como la interacción humana que supone el intercambio y la construcción de significados, mediante mensajes con otras personas.

El uso de las TIC permite entonces, el desarrollo de procesos de comunicación e intercambio entre sujetos, rompiendo barreras temporales y espaciales. Una de las ventajas que tiene ésta forma de comunicación en los procesos de formación, es la atención personalizada a los estudiantes. Allí radica la importancia de la interactividad en la relación maestro-alumno en un curso virtual.

¿Qué papel debe jugar el profesor en un entorno virtual?

La interacción estudiante – profesor, debe asegurar el acompañamiento y la orientación del profesor al estudiante durante el proceso de aprendizaje, atendiendo las necesidades, expectativas, ritmos y estilos de aprendizaje de cada uno.

El aprendiz durante la emisión de un curso virtual puede necesitar la asesoría y acompañamiento del profesor, bien sea para realizar una actividad, para aclarar una temática, para recibir  retroalimentación de las tareas, o posiblemente necesite consejos para el manejo de su tiempo u orientación para saber cómo aprender un determinado tema.

El tutor por tanto, debe ser el dinamizador del aprendizaje del estudiante  y el motor para mantener la motivación y la atención al curso.

A partir de la experiencia como aprendiz y docente en un entorno virtual, y retomando algunas ideas planteadas por Linda Harasim, a continuación describo algunas estrategias y actividades a realizar del profesor, en su nuevo papel de tutor en un entorno virtual de aprendizaje:

Preparar el escenario:

Los estudiantes neófitos al enfrentarse a esta modalidad educativa, pueden percibir el computador como un entorno frío y poco amigable para la comunicación humana. La tarea del tutor es precisamente crear un entorno cálido y muy humano, para dar una sensación al estudiante de no encontrarse solo frente a un computador. Es por ello que al iniciar el curso se hace necesario enviar a cada uno de los participantes, un mensaje de saludo de bienvenida, donde se contemplen los siguientes aspectos:

  • Realizar una breve presentación personal.
  • Manifestar la satisfacción por hacer parte de esta nueva experiencia de aprendizaje.
  • Mostrar al estudiante las grandes ventajas que ofrece la modalidad del curso y su contenido.
  • Ofrecer todo el apoyo y el empeño para que el proceso sea exitoso.
  • Es importante aclarar las políticas del curso, es decir, enunciar cuáles serán las responsabilidades y compromisos del tutor, y cuáles serán las responsabilidades de los estudiantes.
  • Explicar cuál será el medio de comunicación que se privilegiará para las consultas y asesorías, y a cuánto tiempo se compromete a dar respuesta a sus inquietudes.
  • Ofrecer asesoría a través del foro dispuesto para ello en el curso, o a través de las herramientas sincrónicas disponibles.

Durante el curso es necesario mantener un diálogo abierto con cada participante, orientado a:

Indagar en los estudiantes acerca de sus deseos y expectativas para el curso.

  • Crear una atmósfera  informal, cálida, de bienvenida y apoyo en la comunicación privada con cada participante, que genere confianza para expresar sus ideas por escrito.
  • Al finalizar cada unidad temática, recapitular algunas ideas importantes acerca de la unidad, y solicitar a los participantes ejemplos concretos sobre cómo han observado en sus experiencias personales las teorías y conceptos tratados en las lecciones del curso.
  • Estimular permanentemente a los estudiantes para que respondan a sus compañeros y al tutor, los comentarios o aportes realizados en los foros.
  • Enviar con frecuencia mensajes para recordar los plazos para  entregar las actividades, y motivarlos a ser cumplidos y responsables.

Recordemos algunas normas básicas de comportamiento en la Red:

  • No escribir mensajes con mayúscula sostenida.
  • Al inicio de cualquier mensaje, siempre saludar al estudiante y llamarlo por su nombre, y despedirse de manera cálida.
  • No haga observaciones personales a los estudiantes en los foros, utilice para ello el diálogo o Mensajes.

Supervisar y estimular la participación:

  • Asegurar que todos los participantes se han sumado a las discusiones grupales y hacer seguimiento al menos dos veces por semana.
  • Para los estudiantes que no se encuentran participando, es necesario contactarlos tanto dentro como por fuera del curso, a través de diversos medios. En estos casos se les debe enviar un mensaje indagando acerca de las posibles dificultades que tenga, para brindarles asistencia, así como también animarlos a participar.
  • Dejar clara la participación que se espera estableciendo un número mínimo de aportes en los foros y de mensajes para el profesor tutor.
  • Servir de modelo en la efectividad de la comunicación, es decir, responder los mensajes de los participantes en un plazo que no sea superior a las 24 horas.
  • De manera privada, reafirmar positivamente las contribuciones a las discusiones y cuestionar el silencio de los participantes.

Orientar la conformación de los grupos:

Muchas de las actividades de aprendizaje deben realizarse en grupos. La conformación de grupos puede ser una tarea frustrante y que desmotiva a los estudiantes, y en ocasiones puede llevar mucho tiempo. El  tutor puede optar por ayudar a conformar los grupos de acuerdo con diversos criterios: ubicación geográfica,  intereses, afinidades, o criterios de heterogeneidad, dependiendo del propósito de la actividad que deban desarrollar.  Otra estrategia para conformar los grupos es avisar con tres o dos semanas de anticipación y dejarlos conformar libremente. En estos casos se debe estar al tanto de los grupos conformados y ubicar a las personas que no han podido hacerlo.

Asignar roles y responsabilidades. 

Una vez conformados los grupos de trabajo, es conveniente que el tutor oriente a los participantes acerca de la forma en que debe llevarse la dinámica de trabajo en los foros de discusión, promoviendo en los grupos la asignación de roles y responsabilidades para llevar a cabo la tarea encomendada.

Los estudiantes en ocasiones pueden perder mucho tiempo y energía tratando de organizarse como grupo. Es allí donde el profesor tutor, puede ayudar a los grupos asignando algunos roles tales como el coordinador y el editor, y explicar sus funciones y responsabilidades.

Estos roles pueden impulsar el trabajo en red, también ayudan a los estudiantes  a preparar las tareas con antelación y a invertir su tiempo de forma más eficaz. Los roles pueden ser asignados en forma rotativa a lo largo de la capacitación en las distintas tareas asignadas.

Moderar y asistir en los procesos de grupo:  

Cuando los participantes empiezan sus proyectos o discusiones en los foros, el papel del tutor es observar, supervisar, asistir y suministrar información cuando sea oportuno. La supervisión es necesaria para responder a situaciones problemáticas como: bloqueos de la discusión, abandono por parte de los participantes, informaciones erróneas en el grupo, o problemas de comunicación e interacción entre los participantes.

Para moderar y asistir a los procesos de grupo, pueden realizarse algunas acciones:

  • Coordinar la interacción de los participantes al ordenar las tareas y actividades,  y sincronizar la interacción de forma periódica. Para ello se debe notificar a los participantes cuando se abren y cierran los procesos, y darles tiempo para realizar sus aportes.
  • Organizar el espacio virtual para la  interacción en los grupos de trabajo, logrando que los participantes realicen discusiones encadenadas de cuerdo a los tópicos definidos por el profesor, o por etapas si se trata de desarrollar proyectos conjuntos.
  • Hacer aportes en los casos en que sea necesario solicitar aclaración sobre algún comentario, calmar a los participantes descontentos, sugerir cambios en los procedimientos, entre otros.
  • Cuando las discusiones se extienden demasiado, es conveniente que el tutor intervenga para resumir y orientar la discusión subsiguiente.
  • Cuando la situación lo amerite, se deben recordar las normas de etiqueta de la red, así como también las normas de convivencia para una adecuada interacción de grupo.

 

Retroalimentar el desempeño y particularmente las actividades de aprendizaje desarrolladas.

  •  Para la retroalimentación de las actividades es muy importante hacer anotaciones y aportes a lo largo de los escritos, exaltando los aspectos positivos y mostrando los aspectos que pueden ser mejorados. La evaluación debe ser realizada bajo los criterios definidos para cada actividad.
  • Solicitar a cada participante que realicen breves escritos al finalizar cada unidad temática, donde expresen sus logros,  dificultades y maneras de superarlas, como ejercicio crítico y reflexivo que fomente la metacognición.
  • Al cerrar el curso, el tutor puede realizar un escrito donde exprese los momentos buenos y críticos que tuvo como profesor durante el curso, exaltando lo que aprendió y lo que tiene que mejorar, e invitar a los estudiantes a que también expresen sus percepciones y evalúen el curso, al docente y a ellos mismos.

Desde los aspectos operativos el proceso de seguimiento y evaluación de los participantes debe realizarse en forma sistemática y periódica, a través de una ficha de registro.

Un pensamiento en “Estrategias del tutor para mantener la participación de los estudiantes en un proceso de formación virtual.

  1. Es importante estipular dentro de estos procesos de seguimiento y acom pañamiento el tiempo para las revisiones y retroalimentaciones, así como el tiempo para hacer reporte a los consejeros, sobre los estudiantes que están flojos en el proceso.

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