El aula virtual en la modalidad b-learning

Una mirada desde el contexto universitario y la plataforma Moodle

Llamamos Aulas Virtuales a los dispositivos
que combinan un entorno virtual con una
propuesta pedagógica y donde los actores de
estos procesos educativos juegan nuevos roles
modificando aquellos que han cumplido
tradicionalmente.
Martin, María Mercedes et. al.(2012)

A continuación describo la importancia actual y futura del aula virtual en los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación, principalmente en el contexto universitario y con el apoyo de plataformas de aprendizaje, en particular, Moodle.

Antes del tema principal de esta publicación, y para tal efecto, el b-learning se entiende como la combinación de formación presencial y en línea*; y en este caso, mediada por aulas virtuales construidas en Moodle, como se definen en la cita inicial.

Veo el aula virtual como parte de la infraestructura clave del docente del siglo XXI en aspectos tales como implementar unidades didácticas de sus asignaturas; comunicarse con sus estudiantes, así como realizar tareas administrativas de sus cursos, y autoevaluar su propio proceso docente.

Dado el nivel de sofisticación actual de las plataformas de enseñanza y aprendizaje, y por ende de las aulas virtuales, con esta reflexión pretendo expresar la importancia de aprovecharlas al máximo y simultáneamente, ante la gran abundancia de herramientas web 2.0, buscar simplificar el trabajo del docente en el uso de herramientas tecnológicas para su ejercicio profesional, de tal forma que pueda dedicarle más tiempo al proceso de E&A en si mismo, y a la interacción educativa con sus estudiantes.

En términos de actividades de aprendizaje y evaluación, ya sean conjuntas (docente-estudiantes o estudiantes/estudiantes), o individuales, el aula virtual permite no solo actividades virtuales (e-actividades) si no que toda actividad sea documentada en dicha aula, independientemente de que la actividad sea virtual, presencial o combinada; esto hace posible que en el aula virtual se vea todo el panorama del curso en términos de las actividades de aprendizaje y evaluación que lo constituyen.

Para el aspecto comunicativo, si bien una de las grandes ventajas de la modalidad b-learning es contar con sesiones presenciales como aspecto clave en el proceso de E&A, incluyendo la comunicación entre los actores del proceso educativo, las aulas virtuales amplifican fácilmente las posibilidades de comunicación sincrónica y asincrónica. Además de la comunicación sincrónica en las sesiones presenciales, el docente se comunica a través de las herramientas del aula virtual de igual manera que los estudiantes lo hacen a través de herramientas similares, en cualquier momento y desde cualquier lugar.

El componente administrativo de la actividad docente, como por ejemplo, los mecanismos de documentación de calificación de actividades, también pueden organizarse en el aula virtual, ya sean éstas presenciales, virtuales o combinadas. Así mismo el control de asistencia e incluso récords de situaciones particulares de los estudiantes o del quehacer docente, pueden documentarse en este mismo espacio virtual.

Incluso, para el diseño de las unidades didácticas del curso, el aula virtual puede ser usada por el docente para tal efecto, al permitir secciones privadas visibles solo al docente. De esta forma éste tiene en un mismo espacio sus diseños, actividades, recursos digitales y herramientas de comunicación.

Años atrás lo descrito en los párrafos anteriores era prácticamente imposible de lograr, pero con la cada vez mayor madurez de las plataformas de E&A como Moodle, para el docente es más viable implementar la modalidad b-learning en sus asignaturas.

Las aulas virtuales se han convertido en un elemento básico en los procesos de formación del siglo XXI; y, bien diseñadas y usadas, permiten centralizar los aspectos tecnológicos de dichos procesos. Plataformas como Moodle crean un marco de trabajo en relación con el aprendizaje tecnológico requerido por parte del docente para implementar la modalidad b-learning, y es suficientemente flexible para permitir incorporar otras herramientas web 2.0 estables y de calidad.

Para lograr lo anterior, es necesario que los docentes aceptemos este nuevo paradigma, ajustando nuestra noción de “aula” más allá del espacio físico, aceptando que el espacio para los procesos de enseñanza y aprendizaje formales incluye ahora otro denominado “aula virtual”, que es necesario dimensionar, valorar, y del cual hay que tomar conciencia clara, para aprovecharlo adecuadamente en pro de la calidad educativa.

* Para más detalles ver la página 7 del documento “Changing course: Ten Years of Tracking Online Education in the United States” (I. Elaine Allen and Jeff Seaman. January, 2013).

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Adenda:
Recomiendo la lectura de la sección “El Aula como dispositivo de enseñanza” del artículo citado al inicio de esta entrada. Además, otro recurso muy interesante relacionado es el video de la conferencia “Procesos de enseñanza, aprendizaje, y evaluación en entornos virtuales desde un marco socio-constructivista” del Dr. Javier Onrubia, en el IV Congreso “Desconectado” del pasado 12 de septiembre, organizado por la Universidad Tecnológica de Pereira. La conferencia del Dr. Onrubia está al inicio y para facilidad de referencia y navegación la he marcado en la sección de comentarios del video en youtube. Este es el enlace.

Nota: Esta es una versión actualizada (13 oct. de 2014) de la publicación original realizada el 23 de spbre. de 2014

2 pensamientos en “El aula virtual en la modalidad b-learning

  1. Interesante entrada en este blog. Mencionas algunos aspectos que consideraría las razones por las cuales el uso de «ambientes virtuales» desbordan a las propuestas enteramente presenciales.
    Creo que es sobre esos elementos (los múltiples lenguajes de representación, la inmediatez y ubicuidad de la comunicación, el favorecimiento de los espacios colaborativos y el uso masivo) que se debe centrar la discusión sobre la importancia de los ambientes virtuales para la enseñanza y el aprendizaje.
    Que bueno que estos elementos para la reflexión lleguen al blog.

  2. Estimado LuisH: Yo iría aún más allá en las conversaciones sobre la importancia de los ambientes virtuales y es cómo logramos que los importantes elementos que mencionas contribuyan al aprendizaje de los estudiantes. Pero este es un tema grande para otra ocasión. En cambio, noto que usas en tu comentario el término “ambientes virtuales”, mucho más amplio que “aulas virtuales” en el que intencionalmente me enfoqué en esta entrada. Al hacerlo, quería resaltar la importancia de este elemento específico de las plataformas de aprendizaje tales como Moodle, debido a mi percepción de que la mayoría de los docentes, al menos en nuestro contexto, no las perciben como las describo. Si es así y se da un cambio que llamo de paradigma en la noción de “aula” tal que incluya la noción de “aula virtual”, creo que dicho cambio contribuiría mucho a un mayor y mejor uso de dichas aulas virtuales, y por lo tanto, en este caso, a la implementación exitosa de la modalidad b-learning en las instituciones que como la nuestra están transitando las asignaturas presenciales a dicha modalidad.

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